14 de mayo de 2019
Mar y Sierras Junior

Los pibes coparon la más potente. Jóvenes, talentosos, llenos de vida y con mucho hilo en el carretel, hoy son parte de la categoría con más historia del sudeste.   

Hasta no hace mucho tiempo atrás, una de las grandes preocupaciones que existían alrededor de Mar y Sierras A, era el inexistente recambio generacional y en consecuencia el bajo parque automotor de la divisional.  

Juntar el número mínimo para correr por los puntos, por un buen rato, fue la premisa y en ello se exprimió hasta la última gota la participación de pilotos como Norberto Pascuali, Carlos Caprille, Antonio Visciarelli, Juan Carlos De Hormaechea, Arturo Skaarup (hoy sigue corriendo), entre otros.  

Que alguien que militaba en la B, ascendiera a la mayor era impensado; ‘’se gasta mucha plata’’, ‘’hay pocos autos’’, ‘’acelerarlo debe ser muy lindo, pero el nivel de competitividad la B es superior’’ eran algunos de los pretextos que esgrimían para no sumarse la histórica categoría.  

Hasta se llegó a pensar en un sistema de ascenso obligatorio (en la dirigencia de José Arce), que se chocó con la realidad de las diferencias técnicas entre las divisionales, muriendo antes de nacer la iniciativa.   

Hoy la realidad es totalmente diferente. Motivados y seducidos por el momento excepcional que viven las Mayores del Sudeste, se ha dado la llegada de una gran cantidad de pilotos con pergaminos y el estreno de autos de altísimo nivel.   

En esa “fiebre de la A” son unos cuantos, los sub 40/30 que le bajaron el promedio violentamente a la categoría, encontrando en ella su lugar y provocando así, que sus pares comiencen a mirar con buenos ojos a la potente divisional.  

Sin dudas el abanderado de ellos es Matías Baños, que con 23 años es el monarca y actual líder del campeonato.  

La camada joven está compuesta, además, por Sebastian Cinalli de 38 años, Rodolfo Aldasoro de 37 años, Santiago Etchevarne de 32 años, Bernabe Osa de 30 años, Celeste Torno de 28 años y el recientemente incorporado Juan Francisco Escala de 25 años. Cuatro de ellos están dentro de los ocho primeros del torneo, complementándose muy bien con los volantes más experimentados de la misma.  

A todo esto, agreguemos que el ganador de la final de invitados (este tipo de carreras, ha sido un acierto) desarrollada en Chaves, fue Federico Barreiro. A sus 31 años debutó en la categoría y ganó e inevitablemente está entusiasmadísimo y con ganas de sumarse oficialmente “Esto es un sueño, es la única manera de explicarlo. Siempre pensaba cuando tendría la posibilidad de correr en un A” exclamaba concluida la carrera.  

Repasando proyectos a venir, en la gatera está el auto de Federico Lujan Malisia, construido por el “Chino” Waldbillig. El nieto del popular “Pepino” Malisia, tiene tan solo 20 años y espera el segundo semestre para ser parte de la categoría de seis cilindros. Otro pibe y van... 

Si el “Nene” Pascuali corrió hasta los 73 pirulos y repito, Matias Baños tiene 23 juveniles años ¿que nos espera? Con esto no queremos decir que el campeón correrá 50 temporadas más. Lo que nos animamos a marcar es que tenemos asegurado, un número importante de potenciales corredores para al menos la próxima década. Dato, que no es más que otra señal, del saludable estado de las Mayores del Sudeste. 

Bienvenida la nueva generación. Bienvenidos a condimentar, aún más, los domingos de la “A”. Bienvenidos a chuzar a los experimentados. A ganarles, a perder. A enseñar y a aprender.  

Rafael Hernández. Desarrollo Web