Nicolás Rojas tuvo un fin de semana destacado en el autódromo de Toay, en La Pampa, donde finalizó en la quinta posición dentro de la Clase 1 del Turismo Pista. El olavarriense fue parte de un pelotón compacto que animó una de las finales más intensas del año, siempre con el auto atendido por el Fiernoveli Sport y los motores de Fernando Occhi.
Tras la competencia, analizó lo sucedido en pista: “Contento por el fin de semana que pudimos tener, me quedé con la espina en el ojo de que nos hayan quitado esa última chance de la última vuelta, que todos estábamos esperando esa última vuelta para intentar algo más, pero lamentablemente recibí un toque entrando a la recta que me hizo perder velocidad y no pude intentar nada en el giro final. Se dio un carrerón, veníamos diez autos todos juntos peleando fue todo muy ajustado. La experiencia que tenemos corriendo en la Monomarca en el AMCO, y se dan carreras de este tipo con la succión y esperando la última vuelta, hay que ir muy atento porque se va muy al límite”.
El piloto de Olavarría al frente del peloton en la final de la Clase 1 (foto Turismo Pista)
El ritmo del auto fue uno de los puntos altos del fin de semana, algo que el propio Rojas destacó al momento de evaluar el funcionamiento general del conjunto. “Tenemos un gran conjunto, tanto el auto como el motor porque desde que ponemos el auto en pista siempre sale funcionando muy bien. En una categoría tan pareja y competitiva tiene que funcionar el conjunto en general, tenemos un gran motor que en La Pampa es fundamental, pero contamos un gran chasis que nos permite tener un buen ritmo, el auto doblaba muy bien y me permitía entrar a la recta principal con cierta diferencia, el balance era muy bueno”.
El quinto puesto dejó sensaciones positivas, aunque con la certeza de que el potencial estaba para ir por más. En un campeonato sumamente apretado, sumar fuerte y mostrarse competitivo en un trazado veloz como Toay es una señal clara de que Rojas está para pelear adelante.