De acuerdo con las primeras estimaciones, el hecho habría ocurrido durante la madrugada del sábado, ya que el daño fue advertido al comenzar la fecha de picadas prevista para esa jornada.
Gracias al rápido y eficiente accionar de Coopelectric, que acudió de inmediato y logró solucionar el inconveniente, la actividad pudo desarrollarse con normalidad. Si esto no hubiese sucedido, la comisión se habría visto obligada a suspender el evento, afectando a pilotos, equipos y público presente.
Desde la institución repudian este tipo de acciones, que no solo generan daños materiales sino que atentan contra el trabajo y el compromiso de quienes la sostienen.
